Tu familia y Dios

Feb 7, 2019 Opinión

Saludos cordiales en Cristo nuestro Señor, cuando nos ponemos a reflexionar sobre las cosas que nos suceden, sobre las experiencias de nuestra vida ya sea personal o familiar descubrimos que no todo es color de rosas, tampoco todo es oscuro y desalentador, hay como un balanceo intangible entre estos aspectos, vida personal, vida familiar.

En esta ocasión me detengo para escribir algo sobre la vida matrimonial, sobre los esposos casados como Dios manda, unidos en sagrado Matrimonio atraves del Sacramento que Dios ha instituido para que hombre y mujer se unan para toda la vida y que esta unión sea acompañada y guiada por él mismo, por Dios. “Lo que Dios ha unido, el hombre no lo separe” (Mt. 19,6).

El Matrimonio es una entrega total continua, como todo compromiso ante Dios, hay un regalo pero también una entrega y un sacrificio, hay un ida y vuelta, pero el Padre no te pide nada sin saber que podrás dar algo por ello, El sabe que el hombre puede ser fiel siempre, por eso te pide serlo, aun sabiendo que somos imperfectos y pecadores a la vuelta de la esquina, le pide por igual a hombre y mujer, ambos totalmente diferentes pero complementarios, distintos pero iguales, por algo creo uno y otro, para algo los creo, la pregunta que me hago es; sabemos para qué?.

La misión del hombre según las Sagradas Escrituras es ser fructíferos, multiplicarnos no solo en numero, también en humanidad, muy poco para decir mucho verdad?. Entre las cosas que nos pide Dios esta el formar una familia, entre hombre y mujer y tener hijos y presentar allí a Jesús que también es Hijo y como tal tiene una Madre y un Padre, todo en justa armonía, esto lo sabemos los cristianos católicos pero he aquí el desafío descubrir este valor desde jóvenes aceptarlo y construirlo y luego perseverar en ello. Menuda tarea.

Cuando una familia se funda y se funda en Dios sobrevienen un montón de gracias y bendiciones, si las cosas se hacen como se dice popularmente como Dios manda, las cosas empiezan bien, tienen un alto porcentaje de que sigan bien, pero no es suficiente que comience como Dios manda, también debe continuar como Dios manda y aquí empiezan los desafíos. Por eso un matrimonio debe permanecer unido con Dios, por supuesto desde la perspectiva cristiana, aclaro, el matrimonio es un invento de Dios para sus hijos, hoy en el mundo cada ves mas secular, muchos se casan por iglesia como se dice pero pocos permanecen en unión con Dios, y muchos mas se casan por tradición, porque todo el mundo lo hace, olvidando que es una institución cristiana, se casan hasta los ateos.

Muchas veces se ha oído hablar entre los católicos especialmente que el matrimonio es de a tres, los esposos y Dios, y este es un buen concepto para ilustrarlo pero mejor es ponerlo en practica, y cómo hacerlo, como poner a Dios en medio de ambos esposos? Buena pregunta.

En no pocas ocasiones el matrimonio cae en la rutina, no por eso hayan cosas malas sucediendo en el, a veces solo se trata de aspectos cotidianos como el trabajo, la casa, los hijos, estudios, finanzas, etc y eso es normal aun ahí hay que invitarlo a Dios a inmiscuirse en estas cuestiones, porque Dios es así, no va a meterse en nuestras vidas sin nuestro permiso por así decirlo, simplemente porque respeta la libertad que él mismo nos dio, debemos invitarlo a participar de nuestro matrimonio a hacerse parte activo en él.

Invitar a Dios en el matrimonio es hacerlo participe de nuestra familia, porque los esposos son la cabeza de la familia y si Dios es parte de esta cabeza, sin dudas la familia estará bien guiada y participará de las gracias que se darán por añadidura, primero buscarlo a Él. Participar a Dios en la familia es practicar el Evangelio asiduamente, participar de la Eucaristía, cada tanto buscar la reconciliación a través del Sacramento. Orar en familia, rezar pidiendo la bendición de la mesa, las ocasiones especiales, antes de dormir, cuando se emprenda alguna actividad importante, siempre es buen motivo para hacer presente a Dios en nuestra casa. Hacer oración como matrimonio es decir, entre ambos cónyuges donde solo entre los dos puedan acercarse mas a Dios en la oración.

Todo esto parece hasta obvio pero en muchas ocasiones es difícil lograrlo por lo antes dicho, la rutina, siempre tenemos que construir el espacio y el momento para lograrlo, como matrimonio, como familia.

Acercarnos mas a Dios es nuestro llamado, mas cuando tenemos fe en Él, si construimos nuestra vida a la luz de su voluntad, siguiendo las enseñanzas de su Evangelio, practicándolo, es nuestro deber buscarlo. La familia es la primera iglesia, es donde transmitimos la fe a nuestros hijos que en definitiva es la mejor herencia que le podemos dejar, por eso siempre como católicos, primero Dios, el matrimonio y la familia en este orden.

La familia y Dios sin dudas son una sola unidad y siempre debemos buscar que esta unidad no se disipe, dejándonos llevar por las cosas del mundo, por las individualidades de cada uno, hay que buscar a Cristo siempre entre los dos, porque matrimonio unido deriva en familia unida.

Saludos en Cristo Jesús

Por Javier Cristaldo

Un comentario en «Tu familia y Dios»
  1. El matrimonio es un continuo proceso de aprendisaje donde cada uno debe aprender a comprender al otro y ceder cuando es necesario, amos tienen que entender esto, sino hay un problema, cuya solución solo la encontrarán en Cristo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *