Amar, implica morir

Mar 1, 2019 Interes general
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La vida te sorprende en cada momento a cada instante, a cada segundo y en cada ritmo del corazón, por eso estar vivos es un privilegio, un regalo, a veces no nos detenemos a pensar en este gran regalo tener salud, un trabajo, una familia, un hogar etc…Pero todo eso es un regalo, que a veces no terminamos de desenvolverlo y disfrutarlo. Cuan distinta seria nuestra vida si viviéramos agradecidos y sobre todo valorando lo que tenemos. A veces vivimos anhelando algo que nos falta o queriendo tener aquello que los demás tienen y no pensamos cuántas cosas valiosas tenemos, empezando por nosotros mismos.

Porque la verdad somos una riqueza inagotable algo que no tiene precio que vale más que todo el dinero del mundo y los placeres juntos. Por eso la vida es un misterio y es una aventura a la vez, algo así­ como sorprendente. Estar vivos es fácil porque en realidad nos traen al mundo sin escogerlo pero de ahí­ empezar a vivir cada día requiere sacrificio y muerte también. Sacrificio porque desde que nacemos y salimos del vientre materno, vamos aprendiendo a valernos por nosotros mismos, porque al estar afuera caemos en la cuenta que vinimos a este mundo por algo y para algo y que solo luchando y dando lo mejor de nosotros mismos, podemos descubrir el para que de nuestra existencia.

De todas las experiencias vamos aprendiendo incluso de aquello que para nosotros no tiene nada de bueno, de ahí­ la vida nos va enseñando, nos va mostrando que aún no estamos acabados y que solo viviendo iremos comprendiendo lo importante de disfrutar cada momento y celebrar cada encuentro, lo importante de expresar aquello que llevamos dentro, sobre todo a nuestros seres amados, lo importante de perdonar y saber escuchar lo que vida nos va pidiendo de nosotros mismos, y sobre todo lo importante de ser auténticos sin máscaras en todo lugar y con cualquier persona que nos crucemos, porque así­ los demás nos van aceptar y querer no por lo que hacemos o tenemos, sino por lo que somos, por los valores que poseemos, esa es la mayor riqueza de todo ser humano por eso lo único que podemos dejar en este mundo, será nuestra huella personal, nuestra mayor herencia.

La vida es también una muerte constante porque en realidad quererlo o sin quererlo tenemos que aprender a morir sobre todo si queremos crecer y ser mejores cada dia. No solo morimos cuando deja de latir el corazón, sino que constantemente estamos muriendo hasta llegar a la muerte definitiva.

A todos hablar de muerte nos suscita sentimientos que no nos gustan, o en realidad preferimos no hablar de ella porque siempre nos trae algún recuerdo triste o doloroso, porque siempre lo asociamos con algo que perdimos o con algo que con esa experiencia se acaba todo. A mí me gustaría centrar mi reflexión en algo más allá que la muerte física, porque en realidad creo que la muerte física, no es la única pero si es en la que todos debemos pasar y en eso nos igualamos todos y no hay diferencia entre pobres o ricos, libres o esclavos, niños o ancianos, todos pasaremos por la misma suerte por eso para mí hablar de vida es también hablar de muerte, porque no podemos concebir una cosa sin la otra.

 Podríamos decir que vivir es morir o morir es comenzar a vivir. Para nosotros los cristianos, creemos en la vida más allá de la muerte, y esa es nuestra certeza y esperanza. Constantemente estamos muriendo a nosotros mismos. Por ej: para que una relación de amor crezca y se fortalezca, los dos deben morir a criterios personales o a gustos personales, porque si los dos siempre quieren hacer lo que les parece o les plazca ¿Cómo funcionaría la relación? el verdadero amor hará que morir por el otro sea hermoso, y sea con alegría y libertad personal. De ahí lo importante de descubrir el sentido de lo que hacemos y para que lo hacemos. Por eso no toda muerte es negativa, al contrario tiene mucho de positivo y de vida. Miremos al mundo animal que tiene mucho para enseñarnos por ejemplo: A las hembras pulpo depositan hasta 50.000 huevos que cuidan durante 40 días porque esos pequeños pulpos en gestación son presas en el mar. Por eso su madre no los abandona y los acompaña todo el tiempo que les lleva desarrollarse, ayudándoles a oxigenarse “soplando” suavemente sobre ellos cada cierto tiempo. Esto requiere un sacrificio constante porque ella vive solo para ellos y hace lo posible para que sus crías puedan sobrevivir, durante los 40 días de gestación la madre pulpo no se alimenta y para poder subsistir su cuerpo se consume a sí mismo, ya cuando los huevos eclosionan, sus crías están listos para salir al mundo, mientras que ellas mueren. Por eso la madre pulpo entrega su vida a cambio de que sus crías puedan nacer y vivir. Este ejemplo tiene mucho de enseñanza para nosotros, porque esa madre pulpo está dispuesta a todo y sabe que va a morir pero de todos modos se arriesga, se entrega y no se reserva nada para si, al contrario descubría que su razón de existir está en dar vida y cuidar de esa vida, aunque ella luego no pueda disfrutarlos después de haberlos engendrado.

Creo q que solo el amor puedo hacer eso, que misterio ¿Verdad? Y es que en realidad todo pasa por ahí­, sino hay amor no hay razón de ser y de hacer lo que hacemos, sin amor nada somos y nada podemos. Porque el amor se construye cada día, no es lo que ya está hecho es el motor el historia lo que mueve el hombre y la mujer del hoy a salir de si­ mismos, los lleva a buscar algo que está más allá de ellos mismos, los lleva trascender a interrogarse y cuestionarse sus formas de vivir la vida, y sobre todo y lo más importante los lleva a un encuentro profundo con su mundo interior y el mundo exterior.

 El amor está dentro y fuera de nosotros no lo podemos agarrar ni encerrar, porque si no pierde su esencia y su encanto. El amor es liberador por su misma fuente, es real y puro porque proviene de Dios, porque Dios es amor. Para amar primero debo aprender a conocer el amor a interactuar con èl, a dejarlo que me toque con su magia con su luz con suavidad y ternura, porque o sino amará y si voy teniendo la experiencia de amar es porque el amor me he encontrado me ha cautivado y ya no me ha dejado.

A Todos en la vida vamos descubriéndolo maravilloso del amor lo transformante y a venturoso que es. En él se encierran tantos misterios que ni la mente y las palabras pueden explicar pero si solo el corazón tiene algo que decir y expresar. De a poco voy comprendiendo que amar y ser amado se complementan porque si doy amor es porque he recibido antes, así se cumple el Evangelio nadie da de lo que no tiene, y todos tenemos que ese  fuego dentro ese tesoro escondido que a veces falta desenterrarlo y compartirlo. Cuando me voy abriendo a esta experiencia del amor mi vida va cobrando sentido, y de a poco voy entendiendo mi pasado, y lo que voy viviendo cotidianamente, porque solo el amor me puede dar respuestas a mis preguntas existenciales, entonces desde allá­ puedo comprender que la vida y la muerte se complementan y comparten en una sola cosa, en el amor, porque  viviendo y muriendo desde el amor, la vida tiene sentido, tiene razón de ser sino no tendría  ni un sentido el estar en este mundo.

Por la Hna. Lourdes Pera CM

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Hna. Lourdes Pera

Carmelita Misionera

Colaboradora en lalampara.com.ar

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